Oscar Alfonso, un empresario bahiense y sus dos hijos evitaron ayer el robo en la oficina que poseen en Alberdi al 1400, al desarmar y reducir a uno de los dos malhechores, quien tiene antecedentes.
En una maniobra arriesgada y, lamentablemente, cada vez más repetida, el dueño de una oficina de representaciones y sus dos hijos, se resistieron ayer a golpes a un asalto con armas y lograron reducir de esa manera a uno de los dos delincuentes, a quien también desarmaron.
El violento episodio se registró aproximadamente a las 10, en el inmueble de Alberdi 1457, ubicado frente a la sucursal Villa Mitre del Banco Provincia, sector de importante movimiento vehicular, peatonal y comercial.
Oscar Alfonso y sus hijos Mauro y Julián frustraron el atraco y, con su decidida acción, pudieron evitar la fuga de uno de los sujetos, que rápidamente fue aprehendido por la policía, mientras que su cómplice escapó a pie y, al menos hasta anoche, no había sido localizado, pese a que lo tendrían identificado.
El sospechoso detenido fue identificado como Sebastián Ignacio Bopp, de 27 años, quien vive en Paroissien 1780 y posee antecedentes penales. Según el propio acusado habría admitido ante la policía, egresó de la cárcel en 2007, donde purgó una condena de siete años y cuatro meses, por delitos contra la propiedad.
La maniobra frustrada tuvo inclusive ribetes tragicómicos, porque la lucha cuerpo a cuerpo, entre las víctimas y los ladrones, comenzó en el interior del local --que carece de carteles en su fachada y representa a distribuidores de fiambres--, pero terminó en la vereda, a la vista de vecinos y transeúntes, y con uno de los hijos de Alfonso virtualmente cubierto por un toallón, porque salía de ducharse cuando irrumpieron los asaltantes.
"Fue un momento malísimo para todos", reconoció, cuando la policía (intervino personal de la comisaría Cuarta y del Grupo de Apoyo Departamental) ya había trasladado a Bopp a la comisaría Cuarta, Alfonso padre, quien prefirió no ser fotografiado.
"Yo estaba en la cocina y Mauro atiende por el portero y nos dicen que habían traído un sobre del transporte Richter; esto es habitual, siempre nos traen sobres del transporte", expresó al iniciar su relato del suceso.
"Cuando abre él, hay un tipo que lo empuja y se le mete y otro tipo que se mete atrás, con un arma. En ese momento, Mauro le manotea el arma y yo, que estaba en la cocina, hablando por teléfono a Río Colorado, empiezo a sentir gritos", continuó.
Alfonso fue atacado por el individuo que estaba desarmado, quien lo golpeó en la cabeza y le apoyó algo en el cuerpo, como si fuera un revólver.
"Me tira al suelo y me empieza a pegar en la cabeza. En ese ínterin, Mauro empieza a forcejear con el tipo del arma y parece que lo estaba pudiendo y (el cómplice) me deja solo. Cuando me deja solo, Mauro lo saca a la calle y salgo yo también y nos trenzamos en la calle", amplió el hombre.
Y agregó: "Empezamos a pelear, porque Mauro lo había desarmado y al gordo (por Bopp) lo 'emboqué' a 20 metros. El otro era bastante ágil, pero al gordo lo alcancé porque se ve que se había cansado de pelear con mi hijo, porque yo no puedo alcanzar a nadie. Se fue medio trastabillando y ahí lo 'emboqué'", siguió.
Admitió el informante que los malhechores contaban con una inteligencia previa, porque no sólo invocaron el nombre del transporte que habitualmente mantiene trato con ellos sino que, cuando lo arrojaron al piso, le preguntaron '¿dónde está el otro?', en referencia a su hijo Julián, que se encontraba en el baño y recién intervino cuando la batahola se registraba en la vía pública.
"Tenía temor cuando estaba en el suelo y le gritaba a mi hijo 'Mauro, quedate quieto', porque tenía miedo que el tipo tirara, pero Mauro estaba con un ataque de nervios", confesó Alfonso, quien ya había sido víctima de un atraco el 9 de septiembre pasado, cuando se encontraba en la escribanía de Néstor Pie, en Chacabuco 1554.
El comisario Reinaldo Fittipaldi, jefe de la seccional Cuarta de Villa Mitre, informó, por su parte, que frente a la oficina asaltada secuestraron una pistola 9mm, modelo Astra 100, con numeración limada y trece proyectiles intactos y una moto Yamaha YBR, de 250cc y color gris, sin patente colocada, en la cual supuestamente se movilizaban los malvivientes.
Fuente: La Nueva Provincia
| < Prev | Próximo > |
|---|
| Otros Artículos que te pueden interesar: | |













